En las primeras semanas y mientras el óvulo fecundado se implanta en el útero, podrás notar un ligero sangrado vaginal. No te asustes. Puedes notar cansancio, cambios en los pechos, náuseas y más apetito. A partir de la semana 10, aunque no necesites ropa de premamá, ponte ropa cómoda. Todavía no percibes los movimientos del bebé aunque él no para de moverse!!
Empieza a controlar lo que comes porque tu dieta debe ser variada para que te aporten todos los macro y micronutrientes que necesitas. Tómate las cosas con calma y disfruta de algunos caprichos relajantes. Aunque no piensen en hacer mucho ejercicio debes caminar a paso ligero, apuntarte alguna clase de yoga o pilates, ya que el ejercicio físico libera hormonas naturales del bienestar llamadas endorfinas y aumenta el suministro de serotonina que llega al cerebro. Cambia tu hábito del café por infusiones como la manzanilla o tila que te ayudarán a relajarte y a dormir mejor. Después de un día de trabajo disfruta tumbada de lado en el sofá, con una almohada entre las piernas. Después de la semana 12 tu embarazo empieza a notarse. 

Publicado: 17 de Enero de 2018 a las 11:20